Maniobra heimilich

Asfixia en el restaurante

Pues hoy les quiero decir algo súper interesante que me pasó, le salvé la vida a una persona con mis propias manos. No necesité equipo médico intrincado o imposible de usar, ni botiquines de primeros auxilios con todo su instrumental. Lo único que necesité fueron mis manos y mi agilidad mental para decirle a la muerte “no este día”.

¿Qué es lo que hice?

Pues lo más sencillo del mundo, ayer que fui a cenar a un restaurante estaba muy contenta en una cita, porque hasta las chicas feas son encontradas atractivas por hombres galantes, así que mientras disfrutábamos de una deliciosa velada noté que algo extraño le pasaba a alguien, se levantó algo rojo de la cara y parecía que no podía dejar de toser.

Yo sabía que algo extraño pasaba, pese a que el acompañante del señor parecía que estaba mucho más interesado en los mensajes de su Whatsapp que en levantar la mirada y preocuparse por la salud de su acompañante. Sin embargo, el señor siguió tosiendo y tosiendo durante un largo rato y sus ojos solamente se ponían más rojos, llegó un momento en que parecía que se iban a salir de sus cuencas; fue en ese momento que el señor se llevó las manos al cuello, lo que ya es una señal mundial de asfixia.

Pese a que la persona con la que estaba no más no le daba mucha atención, yo me acordé de mis clases de primeros auxilios en la universidad y mientras entrenaba para estar en el equipo de rescatismo.

Así que sin dudarlo dos segundos me levanté de la mesa, aventé mi servilleta y como si me moviera en cámara lenta le apliqué la maniobra heimlich para eliminar el obstáculo que dificultaba la respiración de mi vecino de mesa, me puse en su espalda y con mis brazos lo sujeté firmemente, entrelazando mis manos a la altura de la boca de su estómago. Comencé a bombear, presionando en un movimiento de afuera hacia arriba y después del tercer movimiento, el pedazo de pollo que tenía atorado en su traquea salió volando por los aires, golpeando en su compañero en la cara mientras él seguía mensajeándose a través de su celular, fue algo gracioso y divertido de ver, especialmente después de saber que el señor ya podía respirar normalmente.

maniobra heimilch

Por supuesto que les dejé el enlace de un video para que aprendan a hacer la maniobra y también les recomiendo la bibliografía de los manuales de primeros auxilios que aparece en los botiquines del sitio rebster.mx para que jamás les pase algo así o cuando suceda sepan cómo actuar.