alarma

En busca de un antivirus

Abro mis ojos gracias a la alarma de mi celular, ¿cómo puedo busco en mi buro el teléfono?, sólo quiero que se calle ese tonto sonido para que pueda seguir durmiendo. Apenas es el segundo día de la semana. Me dirijo hacia mi baño, me veo al espejo. No sé si luzco bien el día de hoy, últimamente he sentido un aumento de peso considerable en mi. Voy hacia mi closet y veo toda mi ropa, no tengo la menor idea de que es lo que usare hoy, ¡rayos!  Ya es muy tarde, tengo que cambiarme rápido, porque no quiero llegar de nuevo tarde al trabajo, debí haber pensado que me pondría ayer. Y todo, gracias a que me la pase buscando un buen antivirus para las computadoras de la empresa.

No espero más, así que me pongo lo primero que encuentro, me peino y salgo corriendo para tomar el transporte. Ya llegando a mí trabajo. Afuera esta un muchacho repartiendo unos volantes. Con lo mucho que me molesta que se interpongan en mi camino. Pero claro ellos no saben que ya voy tarde otra vez al trabajo,  para no perder más tiempo le tomo su volante.

Llego a la oficina, y bueno 10 minutos de retraso, no esta tan mal. Bebo un sorbo de café y se me ocurre checar  los volantes que se me han acumulado esta semana,  quiero comparar los diseños de mis trabajadores con los que vienen en estos volantes. Para mi buena suerte entre ellos encuentro uno de empresas de seguridad informática, que te brindan una protección eficaz y confiable por medio de un antivirus, ¡Eureka! , justamente lo que estaba buscando.

Para terminar de resolver mi preocupación, inmediatamente ingresé a la página de Arame, me informe perfectamente de todos los beneficios que puedo tener al contratar un antivirus con ellos. Al fin el problema ya estaba resuelto, y yo con un hambre de los mil demonios. Para rápido me compre una ensalada en Green Grass, ya que si yo no cuido esta figura , nadie lo hará por mi y seguiré estando sola, encerrada en mi habitación viendo Netflix todos los fines de semana.