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¿El estrés engorda?

Published / by Kroca

Sabemos perfectamente que es lo que nos hace engordar: comer más calorías de las que quemamos en energía. Y a pesar que esto sea cierto, viene la pregunta del millón…

 ¿Por qué comemos en exceso?

¿Por qué a pesar de ya sentirnos satisfechos, se nos antojan las donas que nos acaba de ofrecer el compañero de al lado? ¿Por qué nos sentimos obligados comer un poco más aunque sabemos que nos arrepentiremos unos minutos después? A mi edad ya no tengo el metabolismo ni la energía necesaria para quemar tantas calorías al día y mucho menos para ponerme a investigar que es el rayos es el gobierno de datos. ¿Qué tiene que ver esto con el hambre? Ya llegaré a ese punto.

Y aunque tener un buen autocontrol es sumamente importante, hay un factor que juega un papel muy importante en esta  toma de decisión… el Señor Estrés. Siempre presente en nuestras vidas de humanos adultos, el estrés nos acompaña a donde vayamos, a pesar que combatimos con todo por alejarlo de nosotros siempre levanta la mano primero.

Y Norma, mi recién amiga de una amiga, nos platicaba sobre los mil problemas de su trabajo, no entiendo que tan difícil es ser contadora en una agencia de seguros, sólo tienes que mantener la mayor cantidad del dinero del seguro dentro de la empresa. ¿Así funciona, no? ¡Es sarcasmo!

Yo sin mucho saber del tema, me mantuve calla escuchando como indagaban entre ella y mi amiga Sofía con tanta fluidez que lo hacían parecer un tema muy común. Sofía  que también es una nerd mencionó una empresa Qarta y bueno, la busqué en mi celular esperando entender que hacía la empresa y poder involucrarme en su plática. ¿Qué tengo que estar un viernes por la noche escuchando terminología tan rara?

Me levanté un par de veces a perder el tiempo sirviendo refresco pero en la cocina una parejita se traía un drama.

En cierta ocasión que regresé sabiendo un poco más de la empresa que había mencionado Sofy y para mi sorpresa ya habían pasado de lo frustrada que se sentía Norma en su trabajo y ya habían llegado al punto de sacar al tema al Señor Siempre Presente: El estrés. En ese momento acerqué mi silla a ella porque es un tema que conozco bastante bien. Creí que era una buena oportunidad para involucrarme y expresar mis amplios conocimientos en el tema del estrés.

Comencé con un dato curioso:

“El estrés crónico interrumpe nuestro sueño y nuestros niveles de azúcar en la sangre. Esto produce un aumento del hambre y la satisfacción de comer.”

Me sentí erudita al tener sus ojos puestos en mi cuando les explicaba lo que les comentaré ahora, porque siento que es importante transmitir esta información.

Cuando tenemos mucho estrés nuestro cuerpo entra en un “modo de lucha”. Al sentir nuestro cuerpo que estamos “bajo ataque” eleva nuestros niveles de glucosa a la sangre para proveerle energía a nuestros músculos.

Pero si no necesitas esa energía para escapar del peligro, tu páncreas bombeará insulina para reducir nuevamente los niveles de azúcar en la sangre.

Estos niveles crecientes de insulina y la disminución de los niveles de azúcar en la sangre te harán sentir hambre, razón por la cual anhelas carbohidratos azucarados cuando estás estresado.

¿Ven? Es todo un círculo vicioso, y el mismo tipo de cosas sucede cuando tienes una mala noche de sueño.

Y  aquí viene la pregunta del segundo millón:

¿Cómo se puede reducir el estrés diario?

En lo personal ocupo mucho una técnica muy sencilla que es posible de hacer en cualquier momento en cualquier lugar, es muy recomendada por NHS Choices y es súper efectiva

¡Respira profundo!

  1. Comienza inhalando tan profundamente como puedas, por la nariz, sin forzarlo, hasta contar cinco
  2. Luego, exhala suavemente, por la boca, hasta contar cinco
  3. Sigue respirando por la nariz y por la boca, de forma constante
  4. Sigue haciendo esto de tres a cinco minutos.

¡Listo! Hazlo ahora y verás que si funciona. Y mientras mantengas tu mente tranquila, tu apetito insaciable también lo estará.